casi invisible



2010/08/26

2010/08/21

2010/08/10

2010/08/08

geometrías



2010/08/06

historias de londres

Acabo de terminar un libro titulado "Historias de Londres", del periodista español Enric Gonzalez. Si te gusta viajar, y ese es mi caso, y has estado alguna vez en Londres, te da pena no haber leido antes este librito que no es de viaje, ya que él lo cuenta como habitante de la metópoli británica por excelencia.
Para un español oir hablar sobre los británicos es como cuando te cuentan las costumbres del ornitorrinco blanco de las praderas, si es que existe ese bicho. En primer lugar te produce rechazo (ya sabeis, piratas, trafalgar, la armada (in)vencible, Margaret Thatcher, el Financial Times...) y luego la curiosidad del que está en el zoológico, hasta tal punto que terminas visitando el país para ver si es verdad la mitad de lo que se cuenta. Pero vamos al libro en cuestión: si queréis saber algo del único país del mundo que ha modificado la religión para no rendirle cuentas a alguien que no es de su país, del único lugar cuya reina, la (hoy) segunda mayor fortuna del país, obliga a comprar el vídeo de tu nombramiento como sir en el caso improbable de que llegues a serlo, la única ciudad horadada por, además de los del metro, túneles blindados que comunican los bancos o las oficinas de correos, entonces éste es vuestro libro. Leeréis cosas sobre Jack el Destripador y Sherlock Holmes (o de como su creador, Sir arthur Conan Doyle intentó sin mucho éxito emplear sus dotes literarias al servicio de Scotland Yard, con el consabido fracaso), de las ratas rusas y las anguilas que pueblan las vías del metro (no quiero ni pensarlo), de la extinta profesión de los toshers, únicos conocedores de los vericuetos de las cloacas londinenses o del orígen de todos los clubes de fútbol de Londres y el porqué de algunas de sus camisetas (por cierto, un famoso equipo de Londres, cuyos seguidores son conocidos como los pistoleros -gunners o gooners-, sigue jugando en un campo cuyo gol sur tenía originalmente una diferencia de cota con el norte de 5 metros de altura; vamos, que la pelota iba sola cuesta abajo y no iba ni en brazos cuesta arriba).
Así que, como decía antes, si vas a viajar a Londres alguna vez, llévate el libro estudiado, aunque sólo sea para ir a los pubs que bien conoce (viciosillo cultureta de las pintas y los papers) Enric González. Ah, y no sólo es cierto la mitad de lo que te cuentan sobre los británicos. Es que lo que te cuentan no llega ni a la mitad de lo que pueden llegar a ser.
PD.- Hay algunos textos sobre el metro de Londres, que me han recordado el metro más cutre y mítico al mismo tiempo que he conocido hasta ahora. Os dejo unas fotos para que os ambientéis.





ruido


2010/08/05

cadillac records

La música popular actual, y creo que no me aventuro demasiado al decirlo, proviene en su inmensa mayoría de una misma raiz: la música de los esclavos negros llevados a américa. De los originales cantos de trabajo y de los bailes rituales y sociales basados en la estructura llamada-respuesta tan típica de la música africana (orígen) surgió por evolución el blues.
El blues, entendido genéricamente como un estilo musical, es en realidad una forma musical basada en una estructura patrón de 12 compases que se repiten, incorporando en las improvisaciones las llamadas blue notes (demasiado complejo para los no-músicos como yo explicar en qué consisten). Como la música, al igual que casi todas las disciplinas artísticas y de creación, no se basa en la estanqueidad sino en la permeabilidad, el blues y el jazz han estado siempre entremezclados, ya que primero es la música y luego la clasificación. En cualquier caso, si alguien quiere saber algo más sobre la influencia y el origen del blues, Ted Gioia ha escrito una historia del blues que parece (aún no la he leido, aunque sí que leí su "historia del jazz") muy recomendable.
Como todos somos un poquito perretes, otra opción es la película "Cadillac Records". La historia de este film (previamente desconocido para mí, encontrado por azar y no buscado) es la del sello Chess Records, fundado por el norteamericano de origen polaco Leonard Chess. En este sello es donde gente como Muddy Waters con Little Walter, Howling wolf, Chuck Berry o Etta James (entre otros) grabaron sus primeros, y en algunos casos casi todos sus discos. No sé hasta qué punto se conocerán aquí y ahora estos nombres, pero si te gusta el blues sabrás que junto con Robert Johnson (ya sabéis, el que al llegar a la encrucijada vendió su alma al diablo para poder tocar su guitarra como lo hacía), Big Joe Williams o BB King, estamos hablando de lo que ha sido la base del desarrollo posterior del blues más moderno de los años 60 (John Mayall, The Yardbirds y luego Cream y luego Eric Clapton, Led Zeppelin, o los mismísimos Rolling Stones, que también grabaron en Chess Records, como se ve en la película) y de lo que, cuando un blanquito empezó a emplear los ritmos negros (Elvis Aaron Presley) derivados de la música folclórica de los negros norteamericanos, se llamó Rock-and-Roll. Al final de la peli Willie Dixon hace un comentario muy gráfico de algo que ya muchos tienen claro, incluso entre los practicantes de ese nuevo género de la música negra, el hip-hop: todo está conectado en la música, y casi todo proviene de un mismo orígen. El rap no es una excepción, y mucho más si tenemos en cuenta que se basa en una base rítmica, en la sonoridad vocal y en, volvemos al principio, la llamada-respuesta, el coro y la repetición de un patrón.

En fin, muy recomendable, entretenida, instructiva y con buenas actuaciones: genial Jeffrey Wright haciendo de Waters, Adrien Brodie de Leonard Chess, Mos Def (me encanta este tío) de Chuck Berry y la jamona de Beyoncé Knowles (antes de que le engordasen los tobillos) en el papel de la rubísima Etta James y productora de la cinta.

Por supuesto la música es de coña.

2010/07/26

al final de una carrera (o más vale una honrosa retirada)

Ya lo dijo Jack Black en aquel fantástico papel en la película "Alta Fidelidad" refiriéndose a Stevie Wonder: es mejor quemarse rápido que apagarse poco a poco. Cualquiera que haya oído Songs in the Key of Life, triple disco de un compositor inspiradísimo, no es capaz de asumir las bazofias que hizo a partir de mediados los ochenta. Eso no quiere decir que sea un mal músico; quiere decir que intentar alargar una carrera sin saltar al vacío de vez en cuando lleva a fiascos como (ay, me duele decirlo...) el de Herbie Hancock. No es que yo sea el máximo admirador de Hancock: en la historia del jazz moderno al menos me vienen tres nombres antes que el suyo (Thelonius Monk, Bill Evans, y por supuesto Duke Ellington), pero sí es uno de los más grandes. Y por eso cuando en los últimos momentos de su carrera estropea una trayectoria forjada desde los orígenes a base de composiciones que se han convertido en standards (Watermelon Man o Cantaloop, por poner dos de los más funkies) y álbumes tan revolucionarios como el Head Hunters, a uno le da pena.

Lo de ayer fue un refrito de versiones de temas del pop pasados por las manos hábiles del piano de Hancock y sus músicos (competentes, eso está claro) y algunos toques de jazz-funk a partir de sus temas estandarte. Y ya. Nada más. Y viniendo de alguien como él, alguien que ha tocado con los más grandes (Miles, Coltrane, Dexter Gordon, Paul Chambers...) eso es muy poco.

blancos... movimiento


2010/07/24

como decíamos ayer...

Después de unas pequeñas vacaciones, me reincorporo a la actividad bloggera. Parece ser que los veranos en las ciudades han dejado de ser de asueto, y pasamos verdaderas dificultades para poder seguir el ritmo. Con esta foto de una de las últimas Noches en Blanco que se han llevado a cabo en la Capital del Rey-no (Madrid), aprovecho para informar de la próxima convocatoria, en la que los organizadores serán el colectivo Basurama. Como veréis es una noche para no respetar lo establecido...


Muy recomendables son también las exposiciones sobre las fotografías de guerra de Robert Capa y Gerda Taro en el Círculo de Bellas Artes, los surrealismos de la Fundación Mapfre, la exposición sobre fotografía de Nueva York en el Reina Sofía y la exposición que finaliza este domingo día 25 de Julio sobre Le Corbusier en la Residencia de Estudiantes.
A disfrutar los calores de Madrid...
PD.- Ah, y echad un vistazo a los conciertos de jazz de los Veranos de la Villa: Herbie Hancock o Diana Krall son un buen menú, aunque linden ya con el pop más comercial.

2010/06/29

2010/06/27

historias de verano (10)




[auto]retratos






2010/06/26

historias de verano (9)




2010/06/24

historias de verano (8)






2010/06/21

historias de verano (7)



2010/06/19

historias de verano (6)




historias de verano (5)






2010/06/17

historias de verano (4)



"Todos, todos duermen, todos están durmiendo en la colina"
Edgar Lee Masters, La Colina, de Antología de Spoon River

Dejadme que os hable de Edgar Lee Masters.
Este abogado de ideas progresistas y escritor "a ratos" escribió en 1914 una novela de proporciones ciclópeas , no por su tamaño, sino por su argumento. Titulada Antología de Spoon River, está articulada a partir de más de doscientos epitafios en forma de poemas, que entretejen la vida de más de 250 personajes, todos ya bajo tierra, pero que cuentan a través de las lápidas que los cubren sus alegrías, frustraciones, miedos y envidias en la vida que ya abandonaron.

"Todos, todos, nos esperan en el Hotel"
Los Suaves, Hotel, de su disco San Francisco Express

En 1997 Los Suaves, el grupo gallego de Rock con peor cantante y mejor guitarrista de la historia de la música popular española, publicó un disco temático sobre la muerte, sobre cuyas diez canciones planeaba la idea de la desgracia, la desdicha y el dolor de la vida.




Siempre he pensado que se inspiraron en el buen Edgar Lee, y si no, que se comparen las letras de "La Colina" (Masters) y "Hotel" (Yosi). No tendrá voz, pero se nota que a Yosi le gusta leer.
Y además, cosas muy raritas.

2010/06/16

historias de verano (3)


El sonido amplificado por el eco de la calle tronó en mi cabeza. Estaba cansado y, echándome hacia atrás miré el cielo azul tachonado de nubes que se desintegraban en hilos brumosos entre los que pude ver, ya con dificultad, unas cruces oscuras que aleteaban en grupos trazando círculos. Cerré los ojos, muy cansado, mientras las sirenas de la ciudad parecía que me rodeaban. Una mano tibia, enguantada, me palpó el cuello y se alzó con autoridad sobre el resto de las voces
- El disparo le ha dado de lleno. No tiene pulso.

2010/06/15

historias de verano (2)



2010/06/09

rick dávila (o el yo como elemento vertebrador del mundo)

Pero, primero, que se salve el hombre, decía Cortázar.
Ver el mundo y explicarlo desde sí, con la visión del que busca fuera para encontrar los porqués de uno mismo no es un discurso revolucionario, ni siquiera en un elemento de expresión tan "nuevo" como la fotografía. En un grano de arena está todo el desierto, dice el proverbio. Eso nos dice Rick Dávila, con un discurso sorprendente y con una capacidad de expresión oral muy próxima a la elocuencia que demuestra con la cámara. Crítico, inteligente y a la vez lo suficientemente hábil para no subirse a la trascendentalidad, hoy ha dado una charla magistral de lo que para él es entender el mundo a través de la visión personal, salir a mirar fuera para conocerse a sí mismo.
El coloquio, compartido con Christian Caujolle, no sólo ha rotado alrededor de lo que es y representa la fotografía para Dávila, sino acerca de lo que significan las obras personales, como la suya, en el entorno cambiante de la fotografía actual en el que la compatibilidad de los nuevos medios digitales ha alterado las relaciones entre la imagen y el hombre. Quizá, nos han venido a decir, entender las nuevas técnicas como herramientas sea tan sólo otro paso que ayude a configurar obras personales basadas en el lenguaje gráfico y la iconografía cultural que ya acarrea la historia de la fotografía (esa sobre la que carece de in-formación el público en general). Quizá eso esté, en un futuro próximo, asumido por los fotógrafos más allá de la batalla comercial de los megapíxeles y los puntos de enfoque. Quizá.
De la obra mostrada en forma de diaporama y mezclada con poesía del propio Dávila (curioso que coincida con García-Alix en ese nuevo modo de expresión) tan sólo se puede decir que es estupenda. Su carrera de más de 20 años resumida en 15 minutos, sin orden aparente más allá de su propia mirada: él como elemento aglutinador. Me quedé con la pregunta del porqué parece evolucionar, dentro de un lenguaje visual muy reconocible, de los planos medios al primer plano, de los planos oblicuos y los desenfoques a una mayor nitidez y neutralidad de los últimos retratos. Pero qué necesidad hay, si acaso no existe una explicación, si tan solo es posible que sea una impresión externa de alguien que no conoce una obra completa sino unos fragmentos ordenados en forma de exposiciones y libros que se han sucedido cronológicamente pero que, entre medias, en el caos poético de la creación y la contingencia, ha alternado con otro tipo de imágenes, encuadres o formatos. Y qué mas dá. Lo que me importa son la coherencia de su lenguaje particular y su postura ante lo futuro: la búsqueda de lo ignoto, con felicidad, sin angustia. Se hacen fotos como hacemos el amor, Rick Dávila dixit.

2010/06/08

historias de verano (1)




el tiempo



"A la vez respiramos la luz y la ceniza.
Principio y fin habitan en un mismo relámpago"
Eloy Sánchez Rosillo

2010/06/06

new york episodes (1): the jazz loft project

Recientemente he visitado la ciudad de Nueva York. Es una ciudad a la que podría volver una y otra vez, en la que estoy cómodo, como en mi casa, y a la vez perpetuamente sorprendido. En Manhattan hay innumerables atracciones culturales, siempre que uno esté alerta. Un poco más al norte de Columbus Circus (ese auténtico circo de entrada en la esquina suroeste de Central Park), en la 64th con Broadway se encuentra el conjunto conocido como Lincoln Center, una agrupación de edificios culturales entre los que están la Metropolitan Opera, la New York Public Library, la NY Philarmonic, la Film Society, y un poco más al sur ese templo de la música que es la Juilliard School, en la que estudió (entre otros muchos) Miles Davis y dió clase Hall Overton. El conjunto, que en su día fue muy atacado por la crítica arquitectónica, lo desarrollaron varios arquitectos (entre otros Saarinen) y, visto con distancia se puede decir que funciona como unidad (el empleo de un chapado de travertino unifica unas soluciones muy diversas en lo formal) y que es de lo más agradable como solución urbana.

Una vez que encontré este tesoro, me decidí a entrar en cada uno de los edificios del conjunto, empezando por la Biblioteca Pública de Nueva York. Y, por suerte, topé con un cartel que decía: The Jazz Loft Project. Parecía una exposición fotográfica sobre el mundo del jazz: dos pájaros de un tiro, pensé.
La historia de este curioso proyecto es la siguiente: En 1957 Eugene Smith, uno de los fotógrafos que mejor ha retratado la gran ciudad norteamericana, abandonó a su mujer y a sus cuatro hijos para instalarse en un loft en el 821 de la Sexta Avenida. Junto a él, y paulatinamente, varios fotógrafos y músicos se instalaron en el edificio. Smith pasaba un momento álgido en su desarrollo creativo. Había sido fotógrafo de Life y ahora trabajaba como freelance en varios proyectos. Su vida, por otro lado, era un caos. Era adicto a varias drogas y prácticamente un alcohólico. No obstante, su actividad fue frenética en este lugar: entre las "fotos de calle" del distrito de las flores de nueva york, que realizaba oculto tras su teleobjetivo desde el loft, y las fotografías que realizó a sus visitas (ahora vamos con eso), entre 1958 y 1965 tiró más de 1447 rollos de película. La parte más importante de este trabajo se la llevan sus amigos músicos. En su casa instaló varios pianos y un equipo de grabación por toda la casa, que cableó completamente. Por allí pasaron habitualmente Thelonius Monk (casi un vecino y un habitual en las jam sessions del loft) alguno de los brothers de la West Coast (Al Cohn, Zoot Sims), Bill Evans o Charles Mingus, entre otros muchos que en total suman a la mayoría de la flor y nata del jazz moderno de los años 50's y 60's. Además de las fotos, que ahora un equipo de la Duke University ha ordenado y presenta en esta exposición (el libro catálogo es fantástico), también se pueden escuchar las grabaciones que Eugene Smith realizó con su precario pero suficiente equipo de sonido, en la web del proyecto.
Recomiendo encarecidamente que se visite Nueva York, pero dado que las cosas no son sencillas y los viajes muy caros, mientras que ahorramos para volver nos podemos conformar con el catálogo de la exposición o con la web del proyecto (http://www.jazzloftproject.org/).

2010/06/01

populus



aquí va una de las imágenes a lo Masats que alguna vez he intentado (y no vale reirse)

diane arbus + ramón masats

La Fábrica Galería expone parte del trabajo de la artista americana Diane Arbus. Antes de ver la exposición, y para valorar en su justa medida la obra expuesta conviene saber algo de la fotógrafa. Diane Arbus (1923-1971) fue alumna de Lissette Model, a su vez fotógrafa de moda para las grandes revistas norteamericanas. El trabajo de Arbus es la otra cara de lo que hizo Steichen en su famosa exposición para el MoMA "the Family of Man", buscaba más allá de la belleza o la perfección técnica unos retratos de personas reales, solo que esas personas eran, sin excepción, freaks, raros, excluidos sociales, tullidos, transexuales, albinos, damas trasnochadas... Al fin, gente como cualquiera, pero como ninguno. Si alguien conoce la obra de August Sander, ambos trabajos se pueden asociar: el retrato de la alemania de entreguerras materializado en los ciudadanos corrientes de la república de Weimar que se interpretan como estereotipos de toda una nación. Lo mismo quería dar a entender Arbus con la Norteamérica de los 60, sólo que para ello representaba a los excluidos sociales (mejor el término en inglés borderliners, no necesariamente excluídos pero no del todo aceptados) dando a entender el aislamiento que la humanidad, genéricamente, sufría (sufre). Recomiendo el capítulo que Susan Sontag dedica a Arbus en su libro "On Photography", titulado America, seen through photographs, darkly.
Bueno, y ahora viene Masats. Si el otro día asistí a la conferencia de García Alix, esta tarde he oído a uno de los pocos de la generación de los Miserachs, Cualladó, Terré y compañía que aún nos quedan. Si las fotos de Alix me gustan por su sensibilidad y estética, las de Masats me apasionan porque son las que yo siempre he querido hacer; de hecho, las he intentado copiar alguna vez, todo hay que decirlo. Fantástico tuya-mía (sin preparar, que parece que los fotógrafos van a lo loco, a lo arquitecto) entre Blanca Berlín (su galerista) y Masats, que mientras pasaba fotos contestaba a preguntas muy bien dirigidas y a la vez espontáneas de Berlín. En fin, un rato muy agradable y reconfortante, sobre todo al ver que hay gente normal en el mundo del arte.
(Pero no mucha)

bajo el cielo (1)


"Atardecer"
El sol poniente encendía apenas con toques de oro y carmín los bordes de unas frágiles nubes blancas que descansaban sobre el horizonte de los tejados.
Luis Cernuda
en "Ocnos" (1963)

2010/05/31

cicatrices


...las cicatrices del alma se llevan en la cara

2010/05/30

desde la caja negra, encuentros con fotógrafos

Desde el martes 18 de mayo, la fundación mapfre está organizando unos encuentros con fotógrafos en el auditorio de Recoletos de Madrid. Entre otros, ya han hablado Alberto García-Alix, Pablo Pérez Mínguez, Ouka Leele o Chema Madoz, y aún quedan conferencias como las de Ramón Masats, Rick Dávila o Valentín Vallhonrat. Toda la programación se puede ver aquí.
Yo asistí a la conferencia de García-Alix. En ella presentó parte de lo que está planeando como una nueva exposición, en la que mezcla fotos con textos. La exposición del trabajo me defraudó, no por la calidad de sus fotos, que es muy buena, sino porque éstas no eran inéditas en casi ningún caso. Pareció una manera de sacar un nuevo trabajo con un material ya mostrado, aportando eso sí, unos textos que lo acompañaban. Sin embargo el ambiente se animó con el debate que se abrió después. Al margen de algunas sesudas consideraciones de algunos que se encargaron de hacernos ver a todos los demás lo lejos que estamos del ARTE, lo cierto es que el porpio Alix se encargó de poner las cosas en su sitio: puso en tela de juicio que detrás de un trabajo tenga que haber más que la propia necesidad de expresarse (pulsión creadora, lo llamó) y habló con bastante franqueza (a mi entender) de lo que era su proceso creativo, de porqué trabaja con el medio formato y lo que ello conlleva (un acercamiento más lento al retratado, un estudio más compositivo de la imagen y una total ausencia de espontaneidad, ya que dirige completamente a sus modelos), de porqué escribe o porqué no utiliza el digital. Está claro que Alix lleva ya tanto reconocimiento encima -no digo que inmerecido- que ha perdido el respeto a decir lo que le viene en gana, si es que alguna vez lo tuvo. Y si no que le pregunten al pobre ponente con el que compartía mesa, que después de una pregunta sesuda, pero muy muy muy sesuda, se tuvo que esconder cuando Alix se descojonó (literalmente) y le dijo: tienes muchísima razón. Tras lo cual siguió descojonándose un ratito más junto con todos los demás de la sala, incluido el pobre hombre desde detrás de su portátil. Sí señor, con un par.

2010/05/18